14 May 2026, jue

Infodemia 2026

Antares Cervantes

La pandemia de COVID-19 no sólo dejó millones de muertos y sistemas de salud colapsados. También exhibió otra epidemia igual de peligrosa: la desinformación. La Organización Mundial de la Salud bautizó el fenómeno como “infodemia”, definida como la sobreabundancia de información falsa o engañosa durante una crisis sanitaria, capaz de provocar miedo, desconfianza y conductas de riesgo.

En aquellos años, el virus viajaba tan rápido como los rumores. Desde teorías sobre microchips en vacunas hasta remedios milagrosos con cloro o dióxido de cloro, las redes sociales se convirtieron en un campo de batalla donde la mentira competía de tú a tú con la ciencia. La UNESCO alertó desde 2020 que la “desinfodemia” podía ser incluso más letal que la propia enfermedad, porque sembraba confusión sobre decisiones capaces de salvar vidas.

Los datos terminaron confirmándolo. Investigaciones internacionales sobre el comportamiento digital durante la pandemia encontraron que la exposición constante a noticias falsas incrementó la desconfianza hacia las vacunas y debilitó las medidas sanitarias. Un estudio global con más de 18 mil personas en 40 países reveló que entre 6% y 37% de los encuestados consideraban creíbles rumores falsos sobre COVID-19, mientras apenas la mitad de quienes vieron desinformación alcanzaron posteriormente contenido verificado.

La pandemia enseñó que el vacío de información clara suele llenarse con miedo. Y el miedo, en tiempos digitales, se viraliza.

Por eso el reciente brote de hantavirus relacionado con el crucero MV Hondius vuelve a encender alertas, no sólo epidemiológicas, sino comunicacionales. La OMS confirmó al menos cinco casos y tres muertes asociadas al virus Andes, una variante poco común que puede tener transmisión entre personas en circunstancias específicas.

Sin embargo, la propia OMS ha insistido en que el riesgo global sigue siendo “bajo” y que este brote no es comparable con el COVID-19.

Pero en redes sociales ya circulan publicaciones alarmistas que hablan de “nueva pandemia”, “virus mortal descontrolado” o incluso conspiraciones sanitarias. Reddit, X y TikTok muestran cómo la ansiedad colectiva vuelve a dispararse antes de que existan certezas completas.

Ese es precisamente el riesgo de una nueva infodemia: convertir un evento sanitario controlable en una histeria global alimentada por titulares irresponsables, cuentas anónimas y algoritmos que premian el miedo porque genera clics.