Metal Político | Antares Cervantes
En Hidalgo todavía no comienzan las campañas, pero la carrera por el poder ya tiene demasiados corredores. El proceso electoral 2026-2027 renovará 30 diputaciones locales y los 84 ayuntamientos. El IEEH ya trabaja en las reglas de postulación y prepara los 18 consejos distritales que vigilarán la elección.
Eso significa que durante los próximos meses veremos multiplicarse los aspirantes. Quienes buscan una presidencia municipal, una diputación, una sindicatura o una regiduría comienzan a moverse, construir alianzas, aparecer en eventos y medir sus posibilidades. Muchos tienen trayectoria; otros apenas comienzan. Y algunos llegan con algo que debería ser indispensable: preparación y experiencia. Otros, no tanto.
El asunto merece ser tomado con seriedad porque gobernar también es administrar dinero público.
Para 2026, Hidalgo presupuestó 13 mil 508.9 millones de pesos en transferencias a sus municipios. De ese monto, 4 mil 549.8 millones corresponden al Fondo General de Participaciones, 3 mil 215.9 millones al FAISMUN y 3 mil 350.4 millones al FORTAMUN.
No son cifras menores. Son recursos destinados a infraestructura, servicios, seguridad, obra pública y necesidades de millones de habitantes.
Por eso resulta insuficiente pensar que para gobernar basta con tener popularidad, estructura política, padrinos o capacidad para llenar una plaza. Un municipio no es una recompensa electoral y una diputación tampoco es un premio por lealtad partidista.
La preparación académica tampoco lo es todo. Un título no garantiza un buen gobierno, pero la ausencia de conocimientos, experiencia administrativa y capacidad técnica tampoco debería convertirse en una virtud.
El propio IEEH establece para sus consejerías distritales la importancia de contar preferentemente con licenciatura, conocimientos y experiencia para desempeñar funciones electorales. Si para organizar una elección se consideran relevantes esos conocimientos, con mayor razón deberían valorarse para quienes pretenden administrar presupuestos, legislar y tomar decisiones que afectan directamente a la población.
En 2027 habrá 84 municipios, 30 diputaciones y cientos de espacios de representación. Habrá muchos nombres buscando aparecer en las boletas.
La ciudadanía tendrá que hacer algo más que reconocer rostros: deberá revisar trayectorias, capacidades, resultados y preparación.
Porque en Hidalgo sobrarán quienes quieran el cargo. Lo verdaderamente importante será encontrar a quienes estén preparados para ejercerlo.

